الجمعة، 9 يوليو 2010

SANTÍSIMA CUATERNIDAD



El patriarcado puede definirse cómo un orden social, un sistema, en el que se institucionaliza el dominio masculino sobre las mujeres y niños, de modo que los varones tienen el control de las instituciones consideradas esenciales por el mismo sistema; política, guerra, economía de mercado, y religión


La primera que fue adorada en al antigüedad fue LA DIOSA MADRE, no lo era el Dios Padre, ¿qué nos dice a nosotros tal virtud de la historia; tienen el Neolítico y el Paleolítico parte en la Revelación Divina o son simplemente accidentes históricos?

Al ir cambiando las condiciones de vida de nuestros primitivos padres fue cambiando la concepción y las creencias y por desgracia el Patriarcalismo se impuso como forma de vida; la mujer y la Diosa Madre fueron relegadas y hasta desaparecidas del mundo social y religioso con una intencional discriminación.

¿Qué nos dice todo esto?

Nos dice cuan amenazante es la tentación de querer manipular a Dios y discriminar a nuestros hermanos?

La Familia Divina fue adorada por sociedades primitivas conocidas en la antigüedad, La Madre, El Padre, La Hija Y El Hijo, una Familia Completa fue adorada, esta familia divina fue la tendencia que dominó en muchas culturas.

¡Qué nos dice eso hoy? Pues nos lleva a reconsiderar a la Divinidad en toda su Integralidad, Comunidad y Familiaridad.

Sabemos que Israel no era diferente a los otros pueblos en el ámbito religioso y junto a Yahvé se adoraba a su consorte Astoret, solo a partir del siglo VI antes de Cristo cuando el Patriarcalismo ganaba espacio en Israel y el partido de un Único Dios se ponía mas fuerte, fue cuando se silencio a las Diosas y sus Hijos.

El Dios macho con sus instituciones y leyes machistas relegaron a la mujer y esta paso a ser símbolo del pecado, del mal, del demonio, hasta en el decálogo la mujer es un objeto, es contada entre las posesiones del varón. Y en el mito judío de la creación, el Dios esta tan despistado que en lugar de crear una mujer trae a los animales a ver cual puede serle compañía al hombre; imagínense buscar a un animal como compañía idónea; luego al solitario hombre le adormece y no crea del mismo barro a la mujer sino de su costado, con razón luego en la carta a Timoteo se dice que es el hombre imagen del Dios y la mujer es imagen del hombre no del Dios.

Es necesario reconstruir los mitos y las leyes e instituciones y eliminar al Dios machista de nuestra vida social e individual e inclusive de todas las Escrituras.

Las pruebas arqueológicas muestran que el primer «Dios» generador/controlador fue concebido y reconocido como mujer durante más de 20.000 años y que no hubo más divinidad que la Gran Diosa hasta que entre el 3 milenio y el siglo 6t° a.C., por necesidades socioeconómicas, apareció el concepto de Dios varón en muchas culturas. La agricultura fortalecio la identidad de la mujer pero cunado el alimento se convirtió en un producto qu estaba a la mano el varon ya no tuvo que salir a cazr entonces poco a poco se fue instalando en las esferas que le perteneec{ian a la mujer y provocó la derrota de la mujer y de la Diosa a manos del varón y del Dios; y la sumisión se impuso así en la tierra como en el cielo.

La Gran Diosa, es la concentración en una sola entidad de panteones femeninos de otras épocas. Desde nuestra óptica podemos ver que ella es “una y todas”, lo cual no significa que en el pasado esta concentración ideal tuviera lugar en las mentes de los pueblos que nos precedieron. Y cuanto más retrocedemos en el tiempo más difícil será entender lo que sentían esas gentes y comunicaban con su obra.

El Dios macho concentro sobre sí las características femeninas y masculinas en Uno sólo Miembro: el Dios Varón.

La Diosa Madre fue la primera en ser adorada además es la primera "forma" de como se Reveló la Divinidad.

Lo Femenino estuvo desde el principio en la Divinidad ya que la mujer representaba y simbolizaba la vida religiosa y social.

El caso de la Madre no es la excepción. Citando sólo algunas de sus formas típicas tenemos: la madre y la abuela personales; la madrastra y la suegra; cualquier mujer con la que se está en relación, incluyendo la «nana» o niñera; el remoto antepasado femenino; en sentido figurado, más elevado, la Diosa, —la Virgen—, como madre rejuvenecida, , como madre-amante, o como hija —madre-rejuvenecida, amante—; la meta del anhelo de salvación, el paraíso, el reino de la Divinidad.

La Divinidad aparece primero como la Madre Tierra en su infinidad de denominaciones.

El historiador del arte Merlin Stone comenta:

«No nos... encontramos ante una desconcertante miríada de deidades, sino ante una variedad de títulos que son el resultado de lenguajes y dialécticas diversos, pero cada uno de los cuales se refiere a una divinidad femenina muy parecida... se hace evidente que la deidad femenina en el Próximo Oriente, en Oriente Medio y en muchas otras partes del mundo, era venerada como Diosa, del mismo modo que la gente hoy piensa en Dios».

Los rasgos esenciales del Arquetipo de la Madre. Las características de éste son: lo «materno»; la autoridad de lo femenino; la sabiduría y la altura espiritual que está más allá del entendimiento racional; lo bondadoso, protector, sustentador, dispensador de crecimiento, fertilidad y alimento; los sitios de la transformación, del renacimiento; el impulso o instinto benéficos; lo secreto, lo oculto, lo sombrío, el abismo, el mundo de los muertos, lo que devora, seduce y envenena, lo que provoca miedo y no permite evasión.

A lo largo de la historia de la civilización, las Diosas han tenido un protagonismo vital, hasta que lentamente fueron desplazadas por la idea de un único Dios masculino.

La Gran Madre Diosa, aparece en la antigüedad con diferentes nombres.

Haciendo una pequeña revisión de figura femenina como divinidad, es claro observar que esta se vincula a la ha dependido la domesticación de las plantas y animales. Se les atribuye muchas veces la invención de la agricultura puesto que fueron ellas las que empezaron a enterrar las semillas en el suelo. Del mismo modo, la sabiduría, el poder sanador y el descubrimiento de las artes de la comunicación, (como la invención de los sistemas de escritura) aparecen reiteradamente como creaciones atribuidas a las diosas.

Se le atribuye además la virtud de ser una gran legisladora y dispensadora de sabiduría.

"La mayoría de los científicos, por conveniencia social, adoran a un Dios; aunque no puedo comprender por qué la creencia en un Dios Padre como autor del universo y de sus leyes, parece menos anticientífica que la creencia en una Diosa Madre inspirador" Robert Graves.

En el principio de los tiempos la humanidad rendía culto a una Deidad Superior Femenina: La Diosa, La Luna, La Madre Tierra, e incluso para algunos pueblos, “La Madre Sol”.

Hoy, la mujer ocupa un mejor lugar en la sociedad y muchos piensan que el feminismo ha dejado de tener sentido. Sin embargo, tantos años de dominación patriarcal han dejado huellas muy profundas no solo en la psique femenina sino que ha afectado también el “lado femenino de los hombres”.

Con el triunfo del Patriarcalismo la Diosa y las deidades femeninas fueron masculinizadas aunque esta primera a la que se hace referencia es una Diosa puramente femenina, no masculinizada, y jamás está en relación con las diosas que son madres de un hijo (en masculino) al que, de alguna manera, buscan entronizar o divinizar. estas diosas están masculinizadas porque buscan su lugar a través de un hijo/hombre; eso es eminentemente masculino. Por eso la mayoría de las diosas que han llegado hasta nosotros, incluidas las múltiples versiones de la Virgen María, no tienen que ver con la idea original de una deidad femenina. Ya que han perdido mucho su feminidad y se encuentran masculinizadas ya que encuentran su realización en el hijo o en el esposo. Por ello se ha de recuperar a la Diosa puramente femenina y ello tiene que ver con la Madre y la Hija.

De igual manera, en el pensamiento Hebreo el Ruach Ha Kodesh era considerado una voz enviada desde lo alto para hablar con el Profeta. Por tanto, en el lenguaje de los profetas del Antiguo Testamento, Ella es el Espíritu Divino de santificación y creatividad inherente y se considera que tiene un poder femenino. "El", como una referencia al Espíritu, ha sido usado en la teología para encajar con el pronombre de Dios, sin embargo, la palabra Hebrea ruach es un nombre femenino. Así que, referirnos al Espíritu Santo como "ella" tiene una justificación lingüística. Denotar al Espíritu como un principio femenino, el principio creativo de la vida, tiene sentido cuando se considera el aspecto donde el Padre y el Espíritu guían a la Extensión Divina de la Filiación Divina.

La incomprensible tradicional Santísima Trinidad es perfectamente comprensible dentro del concepto de la Sagrada Familia: Padre, Madre, Hijo, e Hija pues en la Divinidad es necesario que exista el equilibrio y ninguna fuerza sea superior a la otra, si fuera Padre, Madre e Hijo la fuerza masculina seguiría manteniendo el dominio si decimos Madre, Hija y Padre la fuerza femenina tendría el poder, el equilibrio se entiende cuando hablamos no ya de una Santísima Trinidad sino de una Santísima Cuaternidad. Y todo cuadra.

Pero como dijimos, si olvidamos a la Hija la que permite que la trinidad se coaccione, estaríamos dando lugar al dominio de las fuerzas pues en la Divinidad sin la Hija la fuerza masculina seguiría teniendo supremacía y la Madre aunque Divina esta aislada sólo con un aspecto funcional el dar origen al Hijo y de esta manera nuevamente masculinizamos a la Divinidad, pues la Madre sólo se realizaría por medio del Padre y del Hijo, pero la Hija pone el equilibrio no solo necesario sino verdadero pues la Divinidad o Deidad es Equilibrio y Armonía Completa.

Con la Madre, el Padre, La Hija y el Hijo, todo cobra sentido y verdad; Lo Femenino y Masculino de la Divinidad encuentra su equilibrio y cada miembro de esta Familia Divina se relaciona en igualdad y equilibrio.

Que decimos de la Madre es la Diosa del amor, la señora de las ciencias y de las artes, la generadora, la sanadora, protectora, Señora de la sexualidad, de la vida y fertilidad. Madre de la Sabiduría. etc., etc.,

Y de la Hija es la señora de la justicia y la libertad, de la risa, impulsadora de la revolución y al cambio, señora y virgen del equilibrio y armonía, la que acompaña a la madre en la educación de la humanidad, Abogada nuestra. Señora de los misterios y lo desconocido (No de las ciencias ocultas) sino de la incertidumbre de lo que desconocemos; Ella nos lleva al conocimiento junto con la Madre, Ellas trabajan armónicamente y en forma conjunta.

Ahora bien no hemos multiplicado la Divinidad solo la hemos encontrado tal y como Ella es. Lo que pide el equilibrio es que siempre se cumpla y complete la complexio oppositorum, hecha de oposiciones de lo masculino-femenino, de lo paterno y filial.

La Trinidad es siempre dualidad que se rompe, suscitando así un desequilibrio nuevo. Para superar ese desequilibrio y alcanzar la quietud sería necesario pasar a otro nivel, a un plano de CUATERNIDAD,Culminación, Integrilalidad y Equilibrio. La Trinidad es camino, es ruptura y necesidad de solución. La CUATERNIDAD, en cambio, es la realidad que ha llegado ya a su plenitud, que reconoce su propia esencia y logra identificarse consigo misma.

Dentro de la CUATERNIDAD podríamos encontrar no al asumir a la Hija sino por haber incluido en la Trinidad de Padre Madre e Hija: al Hijo: uno que asumio lo humano, quien en realidad sería la Cuarta persona de la Divinidad .Ya que al asumir lo Humano, como criatural, asume lo creado que es también lo imperfecto, incluido en el mismo despliegue de la Divinidad. Este proceso de elevación Divina de una Cuarta Figura Sagrada puede interpretarse de varios modos.

Diríamos entonces que laTrinidad Madre, Padre e Hija quedo complementada con la persona del Hijo: El Verbo que se encarnó uniendose a un ser humano.

Ya que al asumir a un ser humano se asume a la criatura y a lo creado que es también lo imperfecto.

DESGRACIADAMENTE los seres humanos quieren mantenerse en el desequilibrio y la desarmonización y no quieren aunque muchos ya lo saben rendir culto a una sola Deidad que es una Comunidad, una Familia que todo lo comparten, viven como iguales, nadie es superior o inferior, antes ni después, los cuatro son una comunidad de iguales y así nos llaman y nos invitan a vivir como ellos en comunión de bienes , en un mismo espíritu y en una misma mente sirviendo a los demás y sometiéndose en la libertad y el AMOR.

La idea del único “Dios” nunca se destruye lo que se aclara es que esta única Divinidad es una Familia, Una Comunidad. La Pluralidad en la Unidad, la Unidad en la Pluralidad. La Unión e lo Diferente y lo Igual. Una sóla Sustancia o Naturaleza y 4 Hipóstasis. Una Sóla Sustancia y 4 Personas.

Por último, ¿qué sería lo ideal en nuestro hablar acerca de, y a, la Comunidad Divina?

Estimo que el verdadero avance en la teología debería darse por la recuperación de la Diosa, para que los símbolos femeninos sean coherentes, equilibrados y claros. Sobre todo, para que también la mujer tenga un “modelo divino” que le corresponda. Y, más que sobre todo, para que no haya una legitimación en un Dios solamente masculino de las prácticas patriarcales y kiriarcales que tienen “vía libre”, o apoyo trascendente, en una concepción trunca de la divinidad.

Sobre el Hijo

Sobre El Verbo hablaremos en un atículo a parte, mostrando la diferencia entre Jesús y el Verbo, ya que según nosotros no son la misma y única persona. Una es la persona Divina: El Hijo Eterno y otro es Jesús el hombre que fue asumido por el Verbo.

Sobre el Espiritu Santo

Al Espíritu no se le llama "eso" a pesar del hecho de que pneuma en griego sea un nombre neutro. La doctrina Eclesiástica Dominante considera al Espíritu Santo como una persona, no como una fuerza como el magnetismo. Los escritos de los padres Católicos, de hecho, preservan la visión del Espíritu que encapsula "la unidad subyacente que hace al individuo parte del Cristo" como la Novia o como la Madre Iglesia. Ambas son aspectos femeninos del Divino. En la Iglesia Oriental, siempre se consideró que el Espíritu tenía una naturaleza femenina. Ella era quien engendraba la fe. Clemente de Alejandría declara que "ella" es la Novia inherente.

Entre las comunidades de la Iglesia Oriental no hay nada más claro, con respecto al especto femenino del Espíritu Santo. Uno de sus documentos registra que Jesús dice: "Así lo hizo mi madre, la Espíritu Santa, me tomó por uno de mis cabellos y me llevó a la gran montaña Tabor [en Galilea]." Evangelio a los Hebreos.

El rollo del 3er siglo de la Cristiandad mística Copta, Los Hechos de Tomás, hace un recuento gráfico del viaje del Apóstol Tomás a la India y contiene oraciones que invocan a la Espíritu Santa como "la Madre de toda la creación" y "la madre compasiva", entre otros títulos. Los más profundos escritos Coptos Cristianos vinculan definitivamente al "espíritu del Espíritu", manifestado por Cristo a todos los creyentes, como el "Espíritu de la Madre Divina". Más significativos aún son los nuevos manuscritos descubiertos en recientes décadas que han demostrado que un mayor número de Cristianos consideraba al Espíritu Santo como la Madre de Jesús.

Uno de los textos es el Evangelio de Tomás, que es parte de los recientemente descubiertos textos de Nag Hammadi (1945-47). La mayoría se escribieron casi al mismo tiempo que los evangelios en el I y II siglos D.C. En este evangelio Jesús declara que sus discípulos deben odiar a sus padres terrenales (igual que en Lucas 14:26), pero que deben amar a su Padre y a su Madre como él lo hace, "porque mi madre (me dio la falsedad), pero (mi) verdadera Madre me dio la vida." En otro documento de Nag Hammadi, el Libro Secreto de Santiago, Jesús se refiere a sí mismo como "el hijo de la Espíritu Santa."

Hasta ahora, en la teología Occidental tradicional, las voces que defienden un Espíritu Santo femenino son pocas y silenciosas. Pero para ellas, es una visión teológicamente defendible a la que acompañan beneficios psicológicos, sociológicos y científicos al reconocer "la nueva supernaturales" que se desarrolla dentro de vastos cambios de conciencia que toman lugar en la evolución humana.

En el Evangelio de Juan nos muestra cómo "el Espíritu Santo comienza a manifestar un rol materno para nosotros en la aceptación, el amor y la comprensión incondicionales." La Divinidad entonces comienza a cuidarnos como Padre y como Madre.

La teoría de que la Divinidad sólo es asexuada es una fantasía a mas de una farsa; las relaciones que en la Revelación ha hecho a la humanidad se ha presentado en su mayoría de veces con una gran carga de sexualidad sea femenina o masculina pero también sin desconocer la neutra, pero elevar sólo a lo neutral el Ser de la Divinidad es no permitirle su trascendencia y su real Inmanencia.

Sin embargo se debe anotar en la Divinidad lo Asexuado y lo Sexuado tiene su Equilibrio.

Que diríamos de la Espíritu Santa?

Lo que se diría de la Espíritu Santa es que es el símbolo de 2 personas divinas la Madre y la Hija.

La paloma era símbolo de las DIOSAS en la antigüedad y nosotros sabemos que una Paloma descendió sobre Jesús, esa es la forma como los escritores describen el momento, una Paloma, la Golondrina eran símbolos de la Divinidad femenina. El símbolo del Espíritu Santo fue de una Paloma y en ocasiones fue representada por una mujer.

Como dijimos existe un evangelio silenciado conciente e inconcientemente por el Patriarcalismo naciente de la Iglesia Cristiana. El Evangelio a los hebreos, donde en boca de Jesús se coloca que la Espíritu Santa es su Madre.

En el evangelio de Felipe, Tomas y Valentino, evangelios legítimos y canónicos para nosotros, están mencionando que la Espíritu Santa es la Divina Madre.

Pero a que se debe que digamos Espíritu Santa? Porque en hebreo y arameo lenguas originarias de Jesús y el Pueblo semita Espíritu Santa es femenino el término, desgraciadamente en español y latín Espíritu Santa es masculino, y en griego es neutro.

Pero en las lenguas originales es femenino.

Sin embargo nosotros respetando los idiomas antiguos y la forma de ver de aquellos tiempos, utilizaremos Espíritu Santa. Y en ocasiones Espíritu Santo dependiendo del Contexto.

Pero que se dice bajo el termino Espíritu Santa? Que en la Divinidad está escondida una Realidad superior a nosotros, una realidad que nos sobrepasa, un misterio insondable, que en los primeros tiempos de Jesús todavía no estaba claro.

También se entienda como Espíritu Santa a la misma Divinidad en Acción en la Humanidad.

Por ello se ha de entender que hablar de la Espíritu Santa es justamente para referirse a más del Poder y de la Acción activa de la Divinidad hablar de las dos personas divinas la Madre y la Hija.

FInalmente

Para nosotros los jesuánicos esto como parte de la Revelación. Creemos que en las religiones primitivas y en las sociedades primitivas ya estaban en diálogo con la Divinidad. Este diálogo contiene la Revelación Divina, por tanto nuestros orígenes también están impregnados de la Divinidad.

Tomamos como Revelación el Diálogo iniciado por la Divinidad con los hombres y mujeres prehistóricos pues la Revelación va ligada al desarrollo y evolución humana.

Decir que Jesús hablo de Trinidad , una dualidad o una cuaternidad seria engañarnos a nosotros mismos, Jesús no hizo una alusión directa a La doctrina cristiana de la Trinidad o a la doctrina Jesuánica de la Cuaternidad.

Acordémonos aquello de Juan que dice: que te conozcan a TI el único DIOS verdadero y a tu siervo Jesucristo a quien has enviado. Jesús muchas veces parece mas cercano al credo Judío, del único Dios, recitada por la Comunidad Judía y la Comunidad Musulmana hasta hoy.

La Iglesia Católica Romana que se cree la Única y Verdadera Iglesia de Cristo y fuera de Ella no hay Salvación pues es la Única en tener los medios completos de salvación, relegando así toda la Revelación que hay en las Culturas primitivas y Modernas y además relega al Vaticano II en aquello de que : La Iglesia de Cristo subsiste en la Iglesia Católica, defiende una teoría Trinitaria, los judíos y musulmanes una teoría unitaria.

Para nosotros existe una cuaternidad, Una Comunidad de Divinos, una Familia Santa.

Invitamos a la sociedad y la religión a dejar al Dios que se revela parcialmente sólo en su aspecto masculino.

GLORIA A LA MADRE, GLORIA AL PADRE, GLORIA A LA HIJA Y GLORIA AL HIJO COMO ERA EN EL PRINCIPIO, AHORA Y SIEMPRE Y POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS. AMEN

ليست هناك تعليقات:

إرسال تعليق