الأحد، 22 أغسطس 2010

LOS ANGELES NO EXISTEN






Al hablar los pueblos primitivos de los ángeles hacían referencia a “algo” no siempre personificado ni personal, que ha sido nombrada con vocablos dispares en los distintos idiomas y religiones:

·  Angelos (mensajeros), démones (distribuidores), pneuma (espíritu, aliento ,viento), dynamis (energía, poder en movimiento), etc, en los griegos.

·   Ginn, de origen preislámico; ha-watif, ha-fazza, árabes y de varios pueblos semitas.

·         Ifrit, Knumén, Erebuti, etc., egipcios.

·  Karibu-Lititu, sédu, lamasu, pazuzu, la demon lamastu, los 'siete sabios' protectores, los 'siete malignos “mensajeros“ de Anu, entre los sumerios, acadios, babilonios y asirios.

·         Toura en Costa de Marfil

·         Sebau entre los pigmeos.

·         Niang de Madagascar.

·         Yang, los Iirai de Vietnam.

·       Los daeva y, según algunas de sus interpretaciones, los siete Amesha spenta iranios;

·         Asuras, nagas (India);

·         Los venerados como Kami en el shinto ' japonés;

·      Manes y los genios romanos, si bien éstos no parecen ser realidades distintas del individuo cuyo 'genio' son, sino más bien 'fuerza' familiar, etc.; o sea, todas las realidades sagradas que aparecen en función de seres intermedios e intermediarios entre los dioses y los hombres tanto por su naturaleza como por su misión.

Entre los griegos son llamados ángelos o también démones los enviados para transmitir un mensaje tanto si son hombres (Homero, llíada, 5, 804; 13, 2; Heródoto, 1, 99, etc.) como dioses: Hermes, Iris, Némesis, etc. (Homero, Ilíada, 2, 786; Odisea, 5, 29; Platón, Leges, 4, 717.

La evolución de la teoría de los ángeles esta vinculado a la de los démones (que no son demonios) sino los seres que en las creencias primitivas darán origen a los ángeles y a los demonios .

Está creencia está presente en el polidemonismo de varios sectores prehistóricos,  y en las religiones china, brahmánica, hindú, irania, babilonia, asiría, egipcia, judía, celta, germana, romana, griega, cristiana, azteca, incaica, etc.

La palabra démones (del griego daimon, daimones, en latín daemon), etimológicamente significa 'distribuidor' en el sentido activo de su raíz da- ; y, en el pasivo, 'lo distribuido, el lote' bueno o malo que corresponde a cada persona, significado que, en parte, coincide con el del latín genius, 'los genios' y lo “congénito”.

Estas definiciones facilitaron su posterior relación con el significado técnico que se les asignó a los ángeles en el cristianismo. Tanto los ángeles o démones, pueden ser buenos o malos. El texto latino más antiguo que habla explícitamente de la sinonimia de los ángeles y los démones es de Labeo, siglo I a. C.  (S. Agustín, Ciudad de Dios, 9, 19), al comparar los ángeles  grecorromanos con los ángeles de otras religiones, incluyendo  al judaísmo. Pero ya en el siglo IV a. C. se había iniciado un proceso degradatorio de la palabra daimon, que terminó por conservar sólo, o al menos de modo predominante, su significado maligno.

De ahí que los cristianos escogieran la palabra démones para la designación de los ángeles malos o demonios y la designación a secas de ángeles para los mensajeros de Dios.
Las creencias situaban a los ángeles como seres intermedios e intermediarios entre dioses y hombres. Es, sin duda, su nota más universal, común a todos (buenos y malos) y en cualquier religión.
La afirmación de Platón (Fedro, 246 e), que presenta a Zeus 'rodeado de dioses y angeles', la de Proclo (In Timeum, 290 c), que extiende a cualquier dios el cortejo de angeles, o la postura de los 'siete sabios' (sumerios, babilonios), o la de los angeles órficos alrededor del trono de la divinidad (Orphicorum, fragmenta 248, citado por Clemente Alejandrino, Strommata, 5. 1253 3), y la de los angeles en torno a Juno (Inscripción tardía de Dacia, F. Cumont, o. c. en bibl., 159), vale para las divinidades supremas de la religiosidad babilonia, egipcia, irania, etc. Hasta conocemos el nombre de algunos de ellos, por ejemplo. 'Eratos, uno de los angeles que están en torno a Dionisos' (Pausanias, 1, 2, 5).
Tanto los ángeles buenos como los malos, que rodean el trono del dios del infierno, p. ej. los 15 ángeles en torno a Nergal (asirios, babilonios) y los 'siete malignos' (sumerios, babilonios), o integran la corte del principio del mal, p. ej. los daevas iranios, etc., sirven a su respectivo señor, guardando a los hombres conforme a su condición protectora o maléfica. Plutarco les asigna este puesto casi con urgencia de anillo sin el cual quedaría roto el lazo de unión entre los dioses trascendentes y los hombres (De defectu oraculorum, 10, 415).
Ya en época tardía sus propiedades semejan una mezcolanza de cualidades divinas y humanas: “moradores de la zona media entre el cielo y la tierra, más débiles que los dioses, más fuertes que los hombres... inmortales, pero pasibles como los mortales... “. Algunos testimonios los hacen mortales, si bien pueden llegar a vivir 9.000 años (Platón, Banquete, 202 e; Máximo de Tiro, 8, 8; 9, 3; Apuleyo, De deo Socratis, 13, 147; Plutarco, De delectu oraculorum, 3-6 y 12, 13; Isis et Os¡ris, 25; De Genio Socratis, 7-12; Porfirio, Fragmento, 23, 1 h; etc.). Precisamente las diferentes especies de ángeles provienen de la distinta proporción de la mezcla entre lo divino y lo sensible, de suerte que cuanto más cerca se hallan de la tierra son más imperfectos en sí y más perjudiciales para los hombres (Plutarco, neoplatónicos, etc.).
La asignación de un ángel bueno y uno malo a cada persona, era propio de la religiosidad sumeria, babilonia, egipcia, etc., dentro del área griega  la creencia popular expresa  su fe en esta creencia: 'Junto a cada hombre, apenas nacido, está un ángel bueno e instructor, iniciador y guía en el misterio de la vida... '.Los árabes y distintas tribus semitas completan el número y su posición. Cada individuo tiene cuatro haffaz o ángeles buenos encargados de su custodia y colocados los dos diurnos a la derecha e izquierda, los dos nocturnos a la cabeza y pies. De estas mitologías partirá también la doctrina cristiana para el ángel guardián o custodio o de la guardia.
Los ángeles también eran considerados Psicopompos o compañeros de las almas en el viaje de ultratumba. Guardianes de los hombres mientras viven sobre la tierra, les acompañan en su viaje al más allá, Platón (Fedón, 107 c-d, 108 a-b; República, 10, 617 e, 62Oe, etc.) concede al ángel custodio la misión de llevar el alma al Hades. De estas creencias griegas saldrá todo el material para la doctrina de los ángeles en el cristianismo.
A los ángeles se les relacionó con la mántica y astrología. Los ángeles controlan 'todas las clases de presagios' y los 'portentos de los magos' (Apuleyo, De deo Socratis, 6; Platón, Banquete, 202 e; Teages, 129 d; Plutarco, De defectu oraculorum, 411 y 418, etc.). Pero si están relacionados con todas las especies de mántica, mucho más con la astrología, hasta en su sentido material, debido a su identificación con los astrosplanetas o al menos de ser considerados éstos como mansión suya, especialmente en la demonología babilonia y árabe (los siete arcángeles y los siete planetas), en los Oracula Chaldaica del S. III d. C., en varios neoplatónicos (jámblico, Proclo, etc.), en el Corpus Hermeticum (L 6, 10-21; 4, 8, etc.). A cada individuo corresponde una estrella y un ángel bueno o malo. Esto ha dado lugar a la charlatanería actual en la que se vende toda clase de ángeles.
El hombre primitivo incluido los judíos primitivos,  veía tras los fenómenos de la naturaleza, de la vida, etc., fuerzas superiores que, al no reducirlas a un único Dios, las consideraba dominadas, protegidas o personificadas en divinidades o en fuerzas angélicas.
Así se advierte en textos bíblicos que conservan tradiciones antiquísimas, que pueden hacer referencia a creencias que dominaban en aquellas épocas. Así, en Gen 6, 1-14 se habla de los 'hijos de Dios' (o 'de los dioses'), de los hombres. Estos béne ha'élohim nos son conocidos por Sal. 29 ; Dt 32, 8-43; Job 1, 6;  38, 7.
Aparecen también en la literatura religiosa ugarítica que influyó en la manera de expresarse el pensamiento religioso de Israel.
En las más antiguas tradiciones, los béne ha'élohim aparecen como dioses de los pueblos (cfr. Dt 32) y se los describe como sometidos al poder del Altísimo, a cuya fuerza no pueden resistir, etc. (cfr. Dt 32, 8 y 37 s.). Siglos más tarde, cuando se lleva a cabo la reinterpretación de los salmos 29 y 89, los béne ha'élohím son de nuevo presentados como seres sometidos a Dios (cfr. lob 1, 6, y probablemente 2, l; 38, 7).
La figura del malaík Yahwéh o malaik Elohím como se le designa a veces. Malaík es el mensajero, la palabra que más se acerca a ángeles. De hecho se traduce ángeles de Yavé, mensajeros de la Divinidad.
El 'mensajero de X' (nombre de una divinidad) es un concepto conocido en la literatura ugarítica de mediados del segundo milenio a.C. Así el rey divinizado Keret envía sus 'mensajeros' a un rey  pidiendo su hija en matrimonio. Y el dios del mar envía sus 'mensajeros' para reclamar de la asamblea de los dioses, reunidos bajo la autoridad de Él, al dios Baal.
La antiquísima idea pre-israelita, de los reyes divinizados y del dios-rey sirvió de peldaño para la ascensión de la mente hebrea hasta la concepción del Dios -Rey rodeado de una corte.
El acceso al palacio-templo de los reyes asirios estaba custodiado por toros alados con rostro humano. Proporcionaban al que entraba la impresión de misterio, la sensación de lo sagrado; y prolongaban la distancia entre soberano y súbdito. Su nombre karibu sugiere una relación terminológica con los kerub(im) hebreos. Cuando el autor bíblico piensa en la expulsión del Paraíso, en el hombre alejado de la presencia de Dios, coloca a la entrada del Edén  un querubín que señale con su presencia la separación entre lo sagrado y lo profano (Gen 3, 24; Ez 28, 14).
Orígenes de la creencia en los ángeles
a)      Necesidad de enlaces entre los dioses trascendentes y los hombres.
Aunque una constante religiosa de la Antigüedad, la telúrico-mistérica, se caracteriza por la inmanencia de la divinidad, otra, la étnico-política, se distingue por el sentido localista, 'el dios arriba, altísimo' y trascendente de sus deidades. En esta última aparecen los ángeles como anillos de conjunción entre los dioses celestes y los hombres terrestres. De ahí su condición de seres intermediarios por su naturaleza y misión, así como su residencia en los astros y la creencia de que los espacios etéreos están llenos de ángeles, moradores del aire como los peces del agua, etc. (Platón, Epinomis, 984 f; Diógenes, Vitae Philosophorum, 8, 129-32 - pitagóricos- Plutarco, Isis et Osiris, 25; Apuleyo, De deo Socratis, 139; Porfirio en S, Agustín, Ciudad de Dios, 10, 9). Si existen ángeles teriomórficos o telúricos es sólo en cuanto psicopompos o por efecto del sincretismo.
b)      Recurso etiológico.
Algunos ángeles surgieron o, al menos, aseguraron su existencia por servir para explicar los impulsos irracionales que tientan al hombre contra su voluntad o las situaciones familiares, sociales, etc., extrañas: pestes, hambre, etc. (Simónides de Amorges, 7, 102; Sofocles, Edipo Rey, 28, etc.). El hombre explicó estos y otros fenómenos raros, tanto naturales como astrales, recurriendo a unos seres similares a él, pero mucho más poderosos: los ángeles.
c)       Antropomorfismo.
 Es la atribución a los dioses de unos mensajeros semejantes, aunque mucho más rápidos, a los heraldos de los reyes, caudillos, etc., de importancia hasta sagrada en la Antigüedad babilónico, egipcia, griega, etc. A su vez, por reacción, la falta de fuerza de los dioses olímpicos, demasiado humanizados y estéticos, facilitó la angelización de la religión ya decadente. Antropomórfica es también la condición híbrida de algunos ángeles 'hijos de dioses y de ninfas o de seres similares' (Platón, Apología, 27 d; los ángeles  a quienes se concede el signo gráfico de la divinidad, p.ej., dingir - sumerios- il o ilu - acadios-; los 'hijos mensajeros de Anú - asirios, babilonios, etc.).
d)      Degradación de algunos dioses y dualismo.
 Al ser vencido un pueblo, sus divinidades, si no eran absorbidas por la religión de los vencedores, solían quedar condenadas a una vida subterránea; y, en muchos casos, consideradas enemigas, se convertían en ángeles maléficos, componentes del cortejo del principio del mal, p. ej. los daevas iranios, la serpiente encarnación de la suprema divinidad telúrica que fue condenada por los judíos de origen cananeo, los asuras y los nagas de las originarias creencias indias, etc.
e)      Angelización de los espíritus de los muertos.
Algunos textos presentan una escala de seres minuciosamente jerarquizado: dioses olímpicos, marinos, subterráneos (Hades), ángeles buenos, ángeles malos, héroes, antepasados, hombres actuales (Platón, Leges, 4, 7l7a; Epinomis, 984f; Proclo, In Timaeum, 299e-f; Porfirio, De regressu animae fragmentae, en S. Agustín, Ciudad de Dios, 10, 9). Pero, según otros, este escalafón no excluye la posibilidad de ascenso de las mejores almas humanas a ángeles, héroes o dioses (Plutarco, De delectu oraculorum, 4l5)
f)       Los estoicos y la filosofía niegan la identificación de los ángeles con los héroes.
Una constante del pensamiento helénico afirma la de algunos; p.ej., Hesíodo llama ángeles a los espíritus de los muertos en la edad de oro (Erga, 121 ss.); Heródoto a Zalmolxis (4, 94, 1, y 96, 2); Esquilo al rey Darío (Persas, 5, 641 ss.); Posidonio, Apuleyo y los neoplatónicos a las almas de los muertos en general; En toda el área del Oriente Medio se operó, en este punto, un intercambio de ideas más o menos profundo. A modo de ejemplo, en la angelología helénica confluyen representaciones angelológicas primitivas de los pueblos pre-indoeuropeos del Egeo, otras más precisas y organizadas del Oriente, corrientes místicas, principalmente el orfismo, el dualismo y los daevas iranios, la angelología judeo-cristiana, etc., de suerte que la angelológía helénica es un aspecto más del sincretismo religioso característico del helenismo y de la dominación romana.
g)      Influencia sobre los escritores de la Biblia y sus textos.
Judíos y cristianos fueron influenciados y copiaron muchas de las antiguas mitologías de otros pueblos y las adaptaron a sus creencias. Tanto de la angelología árabe y, de la griega, respecto de los ángeles catactónicos, angelología de los Oracula Chaldaica, hermetismo, gnósticos, neoplatonismo (Porfirio, jámblico, Proclo, Máximo de Tiro), etc.
Las Epifanías y representación de los ángeles. Residentes en el aire y enlaces entre los dioses celestes, antropomórficos y los hombres terrestres, los ángeles buenos suelen ser representados en forma humana, pero alada ('siete sabios' sumerio-acadios, Hermes griego y Mercurio latino con alas incipientes en pies y hombros, etc.); a veces también con cabeza igual a la de las aves aladas moradoras de las zonas etéreas y ellas mismas ángeles de los dioses Homero, Ilíada, 8, 247; 24, 292, 315; Teognis, 549; Plutarco, Pyth. oracula, 22, etc.).
En cambio, los ángeles malos, probablemente por degradación de las deidades telúrico-mistéricas prefieren las epifanías y representaciones teriomórficas, completas o parciales por ej., los nagas indios de cabeza humana y cuerpo de Serpiente; a veces monstruosas (ángeles minoicos, asirios, etc.) o también grotescas.
Polignoto pintó un ángel 'que devora los cadáveres y deja sólo los huesos... Su color es entre negro y azul. Como la mosca de la carne, enseña los dientes y está sentado sobre una piel de lince' (pausanias, 10, 29, 7). Los animales preferidos son la serpiente, el dragón ('siete malvados' asirio-babilonios, el sekhmet egipcio, los nagas, etc.) y el macho cabrío (islas Canarias, Dahomey, Irlanda, etc.).
Los Ángeles En el Cristianismo
Libro Primero de Enoc 20:18
S. Agustín: 'Es necesario que creamos que los ángeles son criaturas de Dios y que por El fueron hechos' (PL 34, 222)
Mal´âk, en hebreo  significa enviado; quiere decir, como anota con agudeza S. Agustín, que es nombre de oficio, no de ser (PL 37, 1348).
'Cuando se investiga la causa de la desgracia de los ángeles, aparece con razón ésta de que, apartándose de Aquél que es Supremo, se miraron a sí mismos, que no lo son: y este pecado, ¿qué otra cosa es más que soberbia?' (De Civ. De¡ 12, 6: PL 41, 353)
Dionisio Areopagita expuso su doctrina angelológica en su libro La Jerarquía Celeste
El obispo Severiano de Gábala (S. V), que se oponían resueltamente a la veneración de los ángeles por ensombrecer la mediación única de Cristo.
En el concilio IV de Letrán (1215),  se dice: Dios es 'Creador de todas las cosas, de las visibles y de las invisibles, espirituales y corporales; que por su omnipotente virtud juntamente desde el principio del tiempo creó de la nada a una y otra criatura, la espiritual y la corporal, es decir, la angélica y la mundana, y después la humana, como común, compuesta de espíritu y de cuerpo' (Dz. 800).
Santo Tomás, en la Suma Teológica: 1 q5O al e; 1 q62 a3); 1 q5l-60, qlO6-114; 1, q5O-64
Santo Tomás: 'Es necesario admitir la existencia de algunas criaturas incorpóreas - dice -, porque lo requiere la perfección del universo' (1 q5O al e)
El  concilio  Vaticano 1 de 1870 (Const. Dogmática sobre la Fe Católica, cap. I: Dz. 3002).
El papa Pablo VI al formular el Credo del Pueblo de Dios en el año  1968, comienza con estas palabras:
'Creemos en un solo Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, creador de las cosas visibles como es este mundo en el que transcurre nuestra vida pasajera; de las cosas invisibles como los espíritus puros que reciben también el nombre de ángeles y creador en cada hombre de su alma espiritual e inmortal'.
La liturgia celebra el 29 de septiembre, desde 1969, a  Miguel, Gabriel y Rafael, arcángeles y el  2 de octubre, Los Santos Ángeles Custodios. (cfr. Kalendarium Romanum. Ex Decreto S. Oec. C. Vat. II instauratum. Editio typica, Typis Polyglottis Vaticanis, 1969, 30 y 104-105).
El Concilio Vaticano II:   'Siempre creyó la Iglesia que los apóstoles y mártires de Cristo, por haber dado el supremo testimonio de fe y de caridad con el derramamiento de su sangre, nos están más íntimamente unidos en Cristo; les profesó especial veneración junto con la Bienaventurada Virgen y los santos ángeles, e imploró piadosamente el auxilio de su intercesión' (Lumen Gentium 50).
La doctrina de los ángeles está resumida en el Catecismo de la Iglesia Católica nn. 328-336.

Como hemos notado existe toda una teología sobre los ángeles conocida como angelología. Dentro de la doctrina de los ángeles se trata sobre: su naturaleza, su carácter, su número, su clasificación, su ministerio.

Hemos visto también que la palabra ángel procede del latín ángelus que procede del griego ángelos cuyo significado es mensajero; en hebreo la palabra para ángel es mal'ach,. Y que antiguamente se les denominaba a los ángeles en el idioma griego como daemones es decir distribuidores de regalos o lotes.

Podemos observar además que  los pueblos antiguos tanto de Mesopotamia como de sus alrededores y entre ellos los judíos se copiaban entre sí sus mitologías y se influenciaban unos a otros, cada cual con su teología.
Por ejemplo fueron los ángeles los encargados de revelar la Verdad a Zoroastro.

La religión mazdeísta, religión persa, ya tenia en su teología los ángeles buenos y los ángeles malos.

Los judíos fue uno de esos pueblos que convirtieron a estos seres divinos en sirvientes de su único dios, formaron una “corte celestial”, muy similar a los reyes de su época. En toda la formación teológica  judía sobre los ángeles tiene que ver también la influencia del mazdeísmo.

En el desarrollo de la teología de los ángeles les atribuyeron el papel de intermediarios entre Dios y los hombres, propio también de la mitología griega como es el caso de Hermes, el dios mensajero.
Los que mantienen esta doctrina dicen que  pueden ser espíritus invisibles o incluso simplemente rayos de luz que todo lo observan, que pueden aparecer en la Tierra no sólo como seres humanos sino también como animales o incluso objetos.
Dicen  que:

·         Son criaturas
·         Son incorpóreos.
·         Son inmortales.
·         Son poderosos.
·         Son Obedientes.
·         Son Reverentes.
·         Son Inteligentes
·         Son Santos o Puros.

Número: “muchos millares de ángeles"


Clasificación:


Primer grupo


·         serafines, 
·         querubines y 
·         tronos 
Segundo grupo
·         dominaciones,
·          virtudes y 
·         Potestades
Tercer Grupo
·         principados,
·          arcángeles y
·         Ángeles
Ministerio:
A.      Están en la presencia de Dios y le adoran.

B.      Se regocijan en las obras de Dios.

C.      Ejecutan las órdenes divinas.

D.      Dios los emplea, como instrumentos para llevar a cabo los planes de Su divina providencia.

E.       La ley fue ordenada por los ángeles.

F.       Los ángeles son usados para ayudar al pueblo de Dios

G.     Los ángeles realizan juicios sobre los enemigos de Dios

H.      Los ángeles oficiarán en los acontecimientos finales

Se refieren a ellos como:
 “Los reyes del Universo. No existe otro poder tan grande como el de los ángeles, son los representantes directos de Dios. Son llamados en otras culturas, los constructores del Orden Universal, los Arquitectos del Universo, Los Siete Iluminados, etc., Tienen diferentes misiones, y definidos son sus reinos.

Los ángeles están organizados en varias órdenes o coros angélicos (la llamada corte celestial).  La obra que mayor influyó fue una atribuida a Dionisio Areopagita el cual expuso su doctrina angelológica en su libro La Jerarquía Celeste. Según esta obra los nueve coros angélicos, están agrupados en tres grupos que  son serafines, querubines,  y tronos (primer grupo); dominaciones, virtudes y potestades (segundo grupo) y principados  arcángeles y ángeles (tercer grupo).
·         Los serafines están en la cima de la jerarquía y rodean el trono de Dios;
·         Los querubines llevan  la sabiduría divina
·         Los tronos tienen a cargo la justicia divina y llevan bastón de mando.
·         El segundo grupo es responsable de los elementos naturales y de los cuerpos celestes.
·         Las dominaciones llevan corona y cetro.
·         Las potestades ordenan las operaciones que los espíritus superiores ejecutan en los inferiores; también llevan corona y cetro.
·         Las virtudes se refieren a la Pasión de Cristo.
·         El tercer grupo establece la relación con la humanidad.
·         Los principados protegen a las naciones,
·         Los arcángeles son mensajeros de Dios y los de mayor autoridad,
·         Y los ángeles protegen a los seres humanos.

Los ángeles según dice la angelología no tienen sexo pero son representados como varones.

Los siete arcángeles es una tradición que se ha mantenido gracias al libro de Enoc I en donde se citan siete arcángeles: Miguel, Gabriel, Rafael, Uriel, Raguel, Zerachiel y Remiel (Enoc 20:18).

Por cierto la palabra arcángel proviene de dos palabras: Arc = el principal. Y ángel= mensajero. O sea "principal entre los ángeles. Arcángel es como un jefe de los ángeles

Como verán mis amigos y amigas la teoría de los ángeles es un infortunio para los mismos ángeles, que deberían ser los mas desgraciados de los seres por vivir sirviendo día y noche a un dios que los explota y no les da descanso, y es que por eso les creo inmortales y reverente, pero pobre de los que quieran hacer paro o huelga y quieran destronar al tirano de patitas para el infierno del cual se dice que ha estado preparado desde la eternidad paro los ángeles rebeldes o revoltosos o sediciosos, que tal terroristas.

La vieja historia se repite nos quieren hacer creer que Dios “El Explotador por Excelencia” ha creado a sus Sirvientes a tal punto que cualquier explotador en la tierra debe envidiarle; tan sólo imaginarse de tener obreros que te sirvan, te obedezcan en todo sin refunfuñar, sean unos  lambiscones, y te reverencian a como de lugar te estén dando de masajes y te abaniquen  mientras tu las pasas re-bien, además no tienes que pagarles, no tienen vacaciones, ni seguro y lo que es mejor si se rebelan no tienen derecho a la defensa ni a arrepentirse se van derechito al castigo y este castigo te llena de gusto porque es un castigo eterno, y ¡ay!  de los que se quieran revelar por que les pasará lo mismo.

Que miseria más grande de esos pobres seres: no tener derechos, lo bueno es que no existen porque si existieran sólo un Dios sádico los hubiera creado.
La invención de los ángeles es para mantener alejada a la gente de Dios, ya que Su Majestad no puede acercarse a los pobres e infelices humanos y pecadores, tiene a su  Burocracia Celestial para que se encargue del papeleo y de despachar al populacho humano.

El invento de los ángeles es para hacer creer a la pobre gente que hay un Rey en los Cielos y tiene sirvientes que le obedecen en todo, de la misma manera los hombres tienen reyes y gobernantes en la tierra y si los ángeles le obedecen sin chistar a ese Rey, nosotros tenemos que hacer lo mismo. Vaya estupidez. Gracias al Verdadero Dios que ha promovido muchas revoluciones, pero de todas maneras el mundo todavía se mantiene en la estúpida creencia de que hay reyes y príncipes y trata  a esa monarquía parasitaria como si fueran reyes de verdad.

El invento de los ángeles le sirve al señor feudal, al burgués al capitalista, es su ideal de tener algún día al mundo a sus  pies y los hombres se rindan a sus órdenes.

El invento de los ángeles sólo sirve para mantener ciega a la gente, llena de pensamientos mágicos y supersticiones que aviva el aumento de tanto charlatán que ahora a pretexto de los ángeles se aprovecha de la gente.
Por {ultimo es el colmo de que los anheles sean representados como varones o se refiera a ellos como varones, pese a que digan que no tienen sexo hasta allí se discrimina el sexo femenino, pero claro un dios macho sólo podía crear ángeles machos.

Pese a todo lo que hemos visto podemos rescatar algo la creencia  de los ángeles, y es que el Único Ángel que existe es Dios, pero el Dios verdadero no ese fantoche que las religiones le quieren hacer pasar por Dios.

Respetando a los demás nosotros los Jesuánico creemos Que los cuatro miembros de la Santísima Cuaternidad son los Únicos Ángeles.  
            
En un segundo momento los ángeles (mensajeros) somos todos los seres humanos, pero ángeles libres y con derechos.

En un tercer momento ángeles simbolizan  las circunstancias, la naturaleza que de alguna manera “son portadoras de un mensaje “que nos ayuda a reflexionar y ser mejores.

En un cuarto momento los ángeles simbolizan la presencia de Dios siempre cercana y dispuesta a ayudar a los seres humanos.

Así como los Ángeles (seres espirituales independientes de Dios) no existen, tampoco existen: Devas, Hadas, Silfos y Elfos, Sirenas, Ninfas, Ondinas, Nereidas, Salamandras, Gnomos y  duendes.

El Teólogo R. Bultmann dice: 'El conocimiento de la potencia y de las leyes de la naturaleza ha extinguido la fe en los espíritus y en los demonios. Los astros se mueven por leyes cósmicas; las enfermedades y su curación son efecto de causas naturales. No se puede usar la luz eléctrica o los rayos X e invocar el mundo de los espíritus' (L'interpretation du N. T., París 1955, 142-143).

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