Que Dios volvió la sexualidad sucia?
El Dios del Antiguo Testamento Judío, de los Cristianos y el Dios Musulmán leamos:
Lev 12:7 Y lo ofrecerá delante de Señor y expiará por ella el sacerdote y la purificación del flujo de su sangre. Esta, la ley de la puérpera de varón o hembra.
Lev 15:2 «Hablad a los hijos de Israel y les diréis: «A hombre, hombre(a) a quien sobreviniere flujo de su cuerpo, su flujo impuro es.
Lev 15:4 Toda cama en que se acostare el que tuviere flujo, será inmunda; y toda cosa sobre que se sentare, inmunda será.
Lev 15:16 »Cuando un hombre tenga una polución, se bañará y quedará impuro hasta la tarde.
Lev 15:17 También la ropa o el cuero adonde haya caído el semen se lavará y quedará impura hasta la tarde.
Lev 15:18 Si un hombre se acuesta con una mujer, y tiene una polución, se bañarán los dos y quedarán impuros hasta la tarde.
Lev 15:19 »La mujer, cuando tenga su menstruación, quedará manchada durante siete días. El que la toque quedará impuro hasta la tarde.
Lev 15:20 El sitio donde se acueste o donde se siente, mientras está manchada, quedará impuro.
Lev 15:21 El que toque su casa, lavará sus vestiduras, se bañará y quedará impuro hasta la tarde.
Lev 15:22 El que toque el asiento que usó, lavará sus vestidos, se bañará y quedará impuro hasta la tarde.
Lev 15:23 Si está ella sobre la cama o el asiento, el que los toque quedará impuro hasta la tarde.
Lev 15:24 Si un hombre se acuesta con ella, pasará también a él la mancha: quedará impuro durante siete días, y dejará impura la cama en que se acueste.
Lev 15:25 »Cuando una mujer tenga hemorragias frecuentes fuera o después de la menstruación, quedará impura, como en la menstruación, mientras le duren las hemorragias.
Lev 15:26 La cama en que se acueste mientras le duran las hemorragias, quedará impura, lo mismo que en la menstruación. El asiento en que se siente quedará impuro.
Lev 15:27 El que los toque quedará impuro. Lavará sus vestidos, se bañará y quedará impuro hasta la tarde.
Lev 15:28 Si sana de sus hemorragias, contará siete días y después quedará pura.
Lev 15:29 El octavo día tomará dos tórtolas o dos pichones, los presentará al sacerdote, a la entrada de la tienda del encuentro.
Lev 15:30 El sacerdote ofrecerá uno en sacrificio expiatorio y otro en holocausto. Así expía por ella, por la impureza de sus hemorragias ante el Señor.
Lev 15:31 Precaved a los israelitas de la impureza, para que no mueran por su impureza, por haber profanado mi morada entre vosotros.
Lev 15:32 Ésta es la ley sobre la gonorrea, las poluciones que impurifican,
Lev 15:33 sobre la menstruación de la mujer, las secreciones de hombre o de mujer y sobre el hombre que se acuesta con una mujer en estado de impureza.
Lev 20:18 Y el hombre que durmiere con mujer en su enfermedad, y descubriere su vergüenza: la fuente de su sangre descubrió; y ella descubrió el flujo de su sangre; cortados serán ambos de en medio de su pueblo.
Lev 22:4 Cualquier varón de la simiente de Aarón que fuere leproso, o padeciere flujo, no comerá de las cosas santas hasta que esté limpio: y el que tocare cualquiera cosa inmunda por contacto de cadáver, o el varón que hubiere tenido derramamiento de semen;
Núm 5:2 Manda a los hijos de Israel que echen del campamento a todo leproso, y a todos los que padecen flujo de semen, y a todo contaminado sobre muerto:
Este Dios Maniqueísta odia el sexo, por eso supuestamente Jesús según los Cristianos es hijo de una virgen,
N°452 del CAtecismo de la Iglesia Católica
El nombre de Jesús significa "Dios salva". El niño nacido de la Virgen María se llama "Jesús"...
N° 695
...la Virgen María concibe a Cristo del Espíritu Santo quien por medio del ángel lo anuncia como Cristo en su nacimiento...
Luc 1:26 Y al sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado de Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret,
Luc 1:27 a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María.
Luc 1:28 Y entrando el ángel a donde ella estaba, dijo: ¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres.
Luc 1:29 Mas ella, cuando le vio, se turbó de sus palabras, y pensaba qué salutación sería ésta.
Luc 1:30 Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios.
Luc 1:31 Y he aquí, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS.
Luc 1:32 Éste será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y le dará el Señor Dios el trono de David su padre:
Luc 1:33 Y reinará sobre la casa de Jacob por siempre; y de su reino no habrá fin.
Luc 1:34 Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? pues no conozco varón.
Luc 1:35 Y respondiendo el ángel le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también lo Santo que de ti nacerá, será llamado el Hijo de Dios.
Por qué los evangelistas ocultan el nacimiento carnal de Jesús con un Mito? se debe a que en ese tiempo los grandes personajes eran engendrados por Dioses en mujeres vírgenes o casadas.
Otro motivo sería la vergüenza que tienen del nacimiento carnal de Jesús porque fue producto del adulterio de su madre o de una violación contra ella.
Decir que Viene del Espíritu Santo es decir que viene de Dios como todos los seres humanos.
De todas formas los cristianos hicieron de MAría una Monja y de José un viejo decrépito que ni ganas tiene del sexo (un anormal) que se conformaría con ser custodio de la llamada Virgen.
San Jerónimo adjudica el pecado original al matrimonio mismo, no al acto sexual: "Eva en el paraíso fue virgen. Pero después que hubo de vestirse en pieles, tuvo origen el matrimonio (...) Debes saber que la virginidad fue concedida por la naturaleza, el matrimonio, en cambio, a raíz de la culpa (...) Aprecio el matrimonio, pero porque hace nacer vírgenes. Las rosas se recogen de las espinas".
Varios padres de La Iglesia incluido San Agustín apoyará el sexo dentro del matrimonio, San Pablo apoyará el matrimonio como una salida antes que las relaciones pre-matrimoniales, el Evangelio de Pedro apoyará el placer sexual sólo para tener hijos.
"San Agustín, quien redujo el sexo a su finalidad reproductiva, desechó ésta como finalidad espiritual: En estos días, verdaderamente, ninguno que sea perfecto en piedad busca tener hijos, excepto espiritualmente. El espíritu procrea hijos liberados de la muerte, hijos del Verbo. Los hijos en la carne no son más que animales, se miden en términos de la vida material. Esa existencia es mera biología, nada tiene de sagrado; esas criaturas son esclavas de la naturaleza, condenadas a repetirse como especie.La reinterpretación cristiana, que puso el acento del ser humano en el espíritu y no en la biología, se hizo a costa de la exclusión de la carne, fundando una dicotomía radical: podemos ser fecundos de otra manera que los animales sólo si dejamos de serlo.Con los siglos, la reticencia a procrear se confundió con el repudio a lo sexual. Cuando se impuso la reproducción como finalidad del acto sexual, toda desviación de la misma cobró el carácter de pecado mortal.Pero el castigo a la anticoncepción no significa elogio de la concepción; la paternidad terrenal no tiene ningún valor, pero es lo único que justifica un acto sexual. Así como la virginidad es preferible al matrimonio, la continencia conyugal es preferible al uso sexual, y la virtud de contenerse supera la de la procreación.El lugar que ocupan los hijos en este esquema lógico es el mismo que tenía el matrimonio en Pablo. Así como casarse implica una menor entrega espiritual pero es un buen remedio para no fornicar, procrear no tiene en sí mismo ningún valor pero es la única justificación de copular.Si el recurso del matrimonio es para San Pablo el mal menor de la fornicación, la función reproductiva es para San Agustín el mal menor del sexo conyugal. Ni casarse ni tener hijos exaltan el espíritu.Es así que, antes del siglo XVI, la Iglesia no alentaba a los cónyuges a procrear. La promoción de la familia cristiana invocada por el catolicismo actual es un producto de la modernidad."Laura Klein
"El impulso sexual tiene como fin primario la obtención de placer, el placer sensual, el placer del cuerpo compartido y que automáticamente tiende a ser cada vez mas compartido.Sin embargo, en la experiencia cotidiana de cada uno, la sexualidad no siempre nos conduce al placer, ni aun en el terreno de la fantasía. Contrariamente a esto, es usualmente fuente de frustración, angustia, culpa, sufrimiento y soledad.Uno de los argumentos que se ha esgrimido para explicar esto -por lo menos desde un buen sector de autores progresistas-, es nuestra herencia judeocristiana. El argumento se basa en la represión de la sexualidad no reproductiva que estableció el pueblo judío en el comienzo de su historia.Esta represión de la libre sexualidad no tenia para los judíos un fin moral, sino primariamente un fin de diferenciación ideológica y religiosa. También una utilidad política y militar.Los pueblos del Asia Menor invadidos por los judíos consideraban el placer sexual como un regalo de los dioses, y los ritos de fertilidad, las orgías, los bacanales, la mal llamada prostitución sagrada (de ambos sexos), formaban parte integral de las religiones no monoteístas. Por lo tanto, la lucha contra las demás religiones (fundamento del carácter nacional de los judíos), adquirió características de combate contra el placer sexual. Es decir, la lucha contra la llamada idolatría se convirtió en lucha contra el cuerpo, propio y ajeno.Esto no costó demasiado a los judíos, puesto que fueron los representantes de las primeras sociedades totalmente patriarcales de la historia. Para ellos la obediencia, la confianza en la autoridad, era la máxima virtud.Para mantener un pueblo disciplinado, guerrero, imperialista, una de las condiciones necesarias es liquidar el libre juego de la sexualidad. Para imponer el poder del padre en contra del poder natural de la madre, hace falta un rígido control social, constantemente presente en todas las esferas de la vida.Por ello no debe sorprendernos que fueran justamente los judíos los que necesitaran establecer (a través de la mítica figura de Moisés), las prohibiciones mas severas que conocemos contra la sexualidad, el cuerpo y la mujer. En el Libro Levítico, el tercero de Moisés, dice: « La mujer, cuando concibiere y pariere un varón, será inmunda siete días; conforme a los días que esté separada por su menstruación, será inmunda... Y si pariere una mujer, será inmunda dos semanas... La mujer que tuviera con el varón ayuntamiento de semen, será inmunda hasta la tarde... Y si alguno durmiera con ella y su menstruación fuera sobre él, será inmundo por siete días... La desnudez de tu padre o de tu madre, no descubrirás... No te echarás con varón como con mujer: es abominación... El hombre que adulterare con mujer de otro, el que cometiere adulterio con la mujer de su prójimo, indefectiblemente se hará morir al adultero y a la adultera... Cualquiera que durmiere con su nuera, ambos han de morir... Cualquiera que tuviere ayuntamiento con varón y mujer, abominación hicieron: todos deben ser muertos...»Como vemos, muchas manifestaciones sexuales quedan prohibidas y son castigadas con la muerte. Estas son solo un ejemplo, pero hay muchas más.Quiero llamar la atención aquí sobre dos cosas:La primera -esto es algo que ha sido marcado por muchos autores-, es que se castiga básicamente a la sexualidad no reproductiva. La explicación que se da usualmente a esta actitud es que funciona como manera indirecta de fomentar la reproducción, que era el objetivo realmente perseguido por todas las tribus de guerreros nómades.Sobre este lugar común hay varias cosas que decir. Por un lado, es totalmente cierto que para los judíos (como para todos los pastores semitas), las políticas de fomento a la reproducción (las políticas conocidas usualmente como «de control de vientres»), eran necesarias para su supervivencia y expansión, tanto religiosa como política y militar. Para ello establecieron legislaciones y normas positivas.Pero si el objetivo de la represión de la sexualidad no reproductiva hubiera sido sólo fomentar la reproducción, habría sido contraindicada o por lo menos superflua. Es evidente que con fomentar el libre intercambio sexual, los hijos llegan necesariamente (y no precisamente por falta de métodos anticonceptivos), sino porque no necesitamos estar obligados a tener hijos para querer tenerlos. Al plantear la reproducción como una obligación social, el deseo personal de descendencia deja de ser personal para convertirse en obediencia a la ley. De esta manera se despoja a la gente de su deseo. Mecanismo totalmente coherente en una sociedad cuyos fines primordiales son total e inmediatamente políticos, es decir, una organización anti-deseo.Así llegamos al punto principal: LO QUE SE REPRIME NO ES LA SEXUALIDAD NO REPRODUCTIVA, SINO TODOS LOS ASPECTOS DESEANTES, PLACENTEROS DE LA SEXUALIDAD.Porque fue así? Una revisión de las Escrituras nos da también una respuesta a eso. Y este es el segundo asunto sobre el que quería llamar la atención: La terminología utilizada. Todo lo sexual es inmundo y/o abominable, ambas palabras vinculadas teológicamente a lo endemoniado y lo maldito. Así, la Biblia establece de manera concluyente que la sexualidad es un espacio de exclusiva propiedad de Satanás.Esto es algo tan sabido que no creo necesario multiplicar los ejemplos para convencer a nadie educado en la tradición cristiano occidental.Sin embargo, a veces el sentido de las cosas se oculta en lo acostumbrado y lo obvio. Creo que con esto ocurre algo así.Está tan introyectada la relación sexualidad-placer-demonio-pecado, que si preguntamos a la generalidad de la gente occidental sobre el sentido y el significado del pecado original, obtendremos respuestas ligadas al sexo. Y con la figura del demonio ocurre lo mismo. (Con el cuerpo de la mujer también, pero eso es otro tema).El pecado original (y el principal pecado para el pueblo judío) fue la desobediencia. La desobediencia al padre y, por ende, a toda autoridad1. La desobediencia a aquel que les dio la vida (esta no era la madre, puesto que nadie sabía si quiso o no tenerlos -ya que el aborto y el infanticidio estaban prohibidos-, sino el estado, el gran patriarca que obliga a las mujeres a ser madres). Para los judíos la mujer no es dadora de vida, sino una simple incubadora para el deseo del varón, un ganado regido por la sociedad de padres, un mal necesario para perpetuar y expandir la familia y la tribu.El pecado de Adán, como el de Satanás, fue la desobediencia, no un pecado carnal. Hasta San Agustín plantea esto claramente, haciendo notar, incluso, que el demonio no puede cometer pecados carnales puesto que no tiene cuerpo 2.Por ser tan importante la obediencia y la disciplina para el pueblo judío, vemos alabar a los padres que mataban a sus hijos por desobedecerlos, como en el Deuteronomio, 20 : «Cuando alguno tuviere hijo contumaz y rebelde... Entonces han de tomarlo su padre y su madre... Y dirán a los ancianos de la ciudad: Este nuestro hijo no obedece a nuestra voz... Entonces todos los hombres de la ciudad lo apedrearán y morirá: Así quitarás el mal de en medio de ti; y todo Israel oirá y temerá».Tenemos otra muestra de la misma situación cuando leemos los castigos genocidas que Dios aplica a su «pueblo elegido», totalmente desproporcionados con ofensas que ahora consideraríamos mínimas. El Dios judío castiga con la misma severidad el encender incienso, el murmurar del trabajo, la fornicación con mujeres de otra tribu, la idolatría, la falta de hospitalidad o hacer el censo de la población en forma indebida3.Basados en esto podemos entender porque la persecución de la libre sexualidad entre los judíos. No se hacía por fomentar la reproducción, sino por considerar que el impulso sexual es absorbente, desenfrenado, «no sujeto a razón» y, por lo tanto, fomenta la desobediencia y el desorden.Una sociedad basada en la familia y en el respeto absoluto a la autoridad, no puede permitirse el libre juego del placer sexual. Incluso San Agustín lo reconoce claramente, cuando dice que la sexualidad no es mala per se, pero debe ser combatida y normada porque fomenta la desobediencia...Ahora podemos entender, si estamos de acuerdo con la exposición anterior, porqué los judíos se dieron un código sexual represivo, pero que tiene que ver esto con las frustraciones, angustias, miedos, culpas e insatisfacciones que nos asaltan aquí y ahora cuando queremos hacer el amor con alguien o cuando no queremos? O cuando no sabemos exactamente que queremos de nuestro cuerpo o de los cuerpos ajenos?Que tiene que ver lo que hacía un pueblo campesino, pobre, insignificante e indocto, en las fronteras del imperio, con lo que nosotros vivimos todos los días tres mil años más tarde?Esta pregunta, que se le podría ocurrir a un hipopótamo recién nacido, a la mayoría de los estudiosos de la sexualidad no se les ha pasado por la cabeza. Se conforman hablando de nuestra herencia de represión judeocristiana, como si ese lastre explicara todas nuestras taras sexuales.No sólo eso. Hablan de «judeocristianismo» como si fuera un concepto claro. Olvidan que la enseñanza de Cristo, si bien surge en Israel, es un contra-mensaje. Lo que tiene de revolucionario es su oposición a las leyes mosaicas. No es casualidad que los sacerdotes lo hayan condenado a muerte5. El código ético y sexual de Cristo es absolutamente contrario a la tradición judía. Basta recordar a María Magdalena, o el episodio de protección a la adúltera. Por algo los judíos no lo reconocieron -ni lo reconocen hasta el día de hoy- como su mesíasNo voy a decir que la moral de Cristo fuera la de un hippie, pero evidentemente para los judíos ortodoxos parecía un engendro del demonio.La confusión entre valores judíos y cristianos, su no diferenciación, como si fueran los mismos o consecuencia unos de los otros, exime a los estudiosos de analizar porqué una enseñanza permisiva -la de Jesús-, se convirtió en una moral represiva -la de la Iglesia-. E impide, simultáneamente, tomar conciencia de los cambios y vaivenes que ha tenido la moral sexual cristiana a lo largo de la historia.Y esto si tiene que ver con lo que nosotros sentimos, con la forma en que vivimos nuestro cuerpo y el de los demás.La Congregación del Santo Oficio, vulgarmente conocida como «la Inquisición», ha sido disuelta en 1966, pero la institución religiosa no puede renunciar a ciertas amenazas, a ciertas posiciones represivas. En 1976, el papa Pablo VI promueve la discusión en torno a la ética sexual cristiana, dada la «crisis evidente de valores que conmociona al mundo occidental». El dictamen es el siguiente: una vez más las relaciones prematrimoniales, la homosexualidad, la masturbación, el adulterio son condenados. El Concilio Vaticano II prorroga con bombos y platillos la vigencia de estos pecados. El cielo vuelve a quedarse vacío. Como dijo San Pablo: «No os llaméis a engaño: ni fornicadores, ni idólatras, ni adúlteros, ni invertidos, ni sodomitas... heredarán el reino de Dios»Ahora bien, la Iglesia no es una institución estúpida, retrógrada y anquilosada, que sigue repitiendo tercamente estas «ingenuidades» porque alguna vez las dijo San Pablo, San Agustín, o Santo Tomás, mucho menos porque las haya dicho Moisés.Si el discurso de la Iglesia sobre sexualidad es represivo actualmente, este fenómeno hay que explicarlo por las condiciones actuales, de la misma forma que entendemos la moral judía de hace tres mil años, por las condiciones sociopolíticas del pueblo judío de hace tres mil años.Si el catolicismo y las demás religiones esgrimen en el presente un discurso sobre la sexualidad más cercano a Moisés que a Jesús, no es producto de un atavismo, sino una política inteligente de instituciones que quieren conservarse vigentes y que, evidentemente lo logran, puesto que la importancia actual de la religión es bastante clara6..En otras palabras, si el discurso religioso asegura que el sexo es malo y para la generalidad de la gente esto es importante7, es porque nuestra sociedad espera específicamente ese discurso, ya que el sistema imperante necesita de una justificación religiosa para ayudar a mantener su dominio, el orden de sus privilegios, aunque tenga que buscar argumentos en escritos de hace tres mil años.Con la afirmación religiosa y dogmática de que la libre sexualidad es intrínsecamente inhumana, animalizante y antisocial, queda justificado su control represivo como una necesidad humana, como una ineludible reacción de defensa e higiene social, para salvar la civilización y sus instituciones fundamentales.Por eso se nos habla de la sexualidad como algo demoníaco, irracional, destructivo y caótico, como una especie de bestia negra que embrutece y animaliza al hombre que no se autocontrola, llevándolo a violar hasta las cosas más sagradas de la naturaleza humana.En resumen, si queremos saber que tiene de malo el sexo, debemos olvidarnos de mirar azorados hacia arriba y sencillamente mirarnos a nosotros mismos y a nuestros semejantes, cara a cara y sin tapujos.Si hacemos esto, lo que vemos es que nuestra sexualidad, por lo general, no se expresa ni se realiza con espontaneidad; no se rige por las leyes del placer personal, sino que de hecho está casi siempre reprimida, controlada, manipulada y deformada por el poder social, por los distintos poderes que actúan, directa o indirectamente, sobre nosotros.Quizá sea la sexualidad el campo donde más se manifiesta la estructura de poder en las relaciones sociales. Esta manipulación de la sexualidad se ha dado más claramente, sobre todo a partir del siglo XVIII, con el ascenso de la burguesía como clase en el poder.En este momento, la familia conyugal monogámica (la familia nuclear) confisca la sexualidad, la intenta absorber monopólicamente en la función reproductiva y la convierte en cuestión absolutamente privada. Se deja un solo lugar para la sexualidad reconocida, utilitaria y fecunda: el dormitorio de los padres. Toda la sexualidad que se realiza o meramente se piensa fuera de este lugar, debe ser vivida en forma oculta, marginal, como algo pecaminoso, anormal, «antinatural», aberrante y sancionable a todo nivel.La moral sexual imperante considera como oficialmente lícita tan sólo a la sexualidad restringida a la relación pene - vagina entre dos individuos adultos, sin violencia, que no tengan relación de parentesco, ambos de distinto sexo, en un ámbito privado, en una unión consagrada por el obligatorio vínculo del matrimonio, monogámica, basada en el amor y, dentro de lo óptimo, cuyas relaciones sexuales tengan como fin la procreación y no simplemente el placer. Fuera de este marco, cualquier actividad sexual, fantasía o deseo, es considerada como ilícita, pecaminosa, viciosa, «anormal», enfermiza, morbosa o perversa y, por lo tanto, condenable. No solamente por la sociedad, sino también por el propio individuo, que ya ha sido formado desde la infancia en este código moral.Hay que apuntar que la represión sexual hubiera fracasado siempre, desde el momento que nunca ha logrado hacer desaparecer la sexualidad ilícita, si esa hubiera sido su única intención. En la realidad, las actividades y fantasías sexuales prohibidas han constituído siempre la mayor parte de la vida sexual de cualquier persona. Pero la eficacia del código moral represivo no se basa solamente en lo que prohibe, sino que, al prohibir muchas cosas - sabiendo que son humanamente imposibles de evitar -, crea una red de culpabilidad de la cual nadie se escapa, y que es mucho más efectiva que la misma represión directa.Por otra parte, como el código moral nos lleva a vivir la sexualidad como competencia exclusiva de nuestra vida privada, estas conductas y sentimientos que avergüenzan y culpabilizan, las vivimos como problemas personales, como si fuéramos los únicos en violar los códigos, como si todos los demás llevaran una vida santa y beata, y los únicos «desviados» y «perversos» fuéramos nosotros8..Pero eso no es todo. Al manejar nuestra sexualidad como íntima, como individual, como si cada cuerpo fuera una isla, se ataca y se aliena el fundamento mismo del Eros, que es por obligación y deseo el más social, comunitario y compartido de todos los impulsos humanos.Esto es lo que tiene de malo nuestra vida sexual: en vez de estar al servicio del placer personal, automáticamente compartido entre los que libremente intervienen en el juego, está supeditada a los códigos que nos dicen lo que es bueno o malo sentir; lo que está bien o mal compartir e, incluso, comunicar; lo que está bien o está mal hacer, y con quien y en que circunstancias; y, sobre todo, con que fines. Hemos sido educados de tal manera, que la sexualidad la podemos aceptar si y sólo si nuestras conductas sexuales son un medio, un instrumento para alcanzar fines no sexuales: Formar parejas, establecer una familia, tener descendencia, prolongar el apellido, agredir, humillar, cazar un marido, sobrevivir económicamente, escapar de los roles, autoafirmarse, estar enamorado, pagar la ternura o la protección, establecer dependencias, pagar el «débito conyugal», demostrar nuestro poder, o nuestras técnicas, o nuestra capacidad de seducción, o nuestra hombría, o nuestro amor. La lista es, de hecho, interminable. Y si no, que cada uno se analice.Y el núcleo de nuestro ser, lo que real y únicamente somos: NUESTROS DESEOS ¿Donde queda? En el submundo de lo reprimido, inconsciente, desconocido, oculto, culposo y patológico. En otras palabras, lo que realmente nos define como personas, como seres humanos únicos, irremplazables, lo hemos arrojado al lugar de lo no reconocido, y lo seguimos manteniendo firmemente ahí.Tampoco confundamos este deseo del que hablo con el llamado deseo sexual, ya que eso sería hacer una burda caricatura del mismo y es otra trampa del sistema. El deseo es deseo de ser, de manifestarnos en el mundo real, de lograr que el entorno se ajuste a lo que queremos, de actuar como realmente somos, no es deseo de poseer a alguien o ser poseído por alguien.Por eso, no importa que tan activa sea la vida sexual de cualquier persona, eso no lo enriquece. El deseo no busca multiplicar actos de acoplamiento más o menos mecánicos9. Lo que busca el deseo es el placer, la excitación, no sólo a nivel «carnal», sino como relación total -no en el sentido de imperialista, sino como ilimitada-, profunda y extensa a la vez. Y no con personajes obligados a seguir un libreto, sino con personas reales, que sean capaces de auto-reconocerse como sujetos deseantes y actúen en consecuencia. Lo que busca el deseo es la comunión entre seres libres10.Las relaciones cotidianas -públicas y privadas- a las que estamos acostumbrados, no tiene nada de esto. Nos relacionamos con los demás como actores amarrados a un personaje, y de los demás obtenemos exactamente lo mismo. Somos esposos con nuestras esposas, padres con nuestros hijos, hijos con nuestros padres, jefes con nuestros subordinados, subordinados con nuestros jefes, maestros con nuestros alumnos, amantes con nuestras amantes, y así hasta agotar todo el repertorio de figuras sociales.La sexualidad vivida de esta manera es, por supuesto, destructiva para uno mismo y para todos. Pero es una destructividad fomentada socialmente. El sistema necesita que la gente se mueva, actúe, piense y sienta sólo como un soporte material para los distintos roles sociales. Un sujeto deseante es creativo y, por lo tanto, imprevisible y desordenado; en otras palabras, inadaptado socialmente.Si la represión del deseo (y de la vida), genera frustración, agresividad y violencia, ésto se maneja de un modo socialmente útil, canalizándolo hacia el «deseo de superación», la competitividad, la «lucha por la vida», la búsqueda del éxito individual y egoísta. Y si la frustración deriva hacia la autodestrucción (sufrimiento, enfermedad, neurosis, alcoholismo, drogadicción, suicidio), tampoco es un grave problema para la sociedad -salvo que afecte la producción-, sino para los sujetos que lo viven y sufren individual y culpablemente.Ahora bien, ¿cual es el mecanismo básico que utiliza nuestra sociedad para lograr que actuemos de esta manera? Ese instrumento de dominación es el amor. Por amor a los padres aceptamos toda la represión infantil, por miedo a perder su amor sufrimos la educación, por asegurar el amor establecemos parejas, aceptamos la dependencia, cumplimos con los roles, nos desgastamos persiguiendo perfecciones inalcanzables y sufrimos y nos culpabilizamos cuando los ideales fallan.Corriendo el riesgo de parecer cínico, diría que esto es lo que tiene de malo el sexo: que, lamentablemente, está al servicio del amor y no del placer. Somos demasiado románticos cuando hablamos y pensamos en sexualidad. Exigimos a la sexualidad cosas que nada tienen que ver con ella: que nos devuelvan el amor de nuestra madre, que nuestra pareja sea todo para nosotros y nosotros todo para ella, que los orgasmos sean institucionales, hasta que nuestra sexualidad nos defina como personas.Me atrevo a terminar esta exposición citando algunos puntos que considero necesarios para establecer una ética diferente:* EROTIZAR LA VIDA* DESCENTRAR EL PLACER SEXUAL, ENCERRADO AHORA EN LOS GENITALES.* ACEPTAR Y DISFRUTAR EL CUERPO TOTAL, INCLUYENDO LOS GENITALES.* DEJAR DE HACER UN DRAMA DE CADA ASUNTO SEXUAL.* RECUPERAR EL JUEGO.* HACER EL AMOR SIEMPRE QUE POR LO MENOS DOS PERSONAS QUIERAN, SIN IMPORTAR LAS CIRCUNSTANCIAS.* NO HACER EL AMOR CUANDO ES OTRA COSA LO QUE SE QUIERE HACER.* HACERLO SIEMPRE CON ALGUIEN, Y NUNCA CONTRA ALGUIEN.* SABER «TECNICAS SEXUALES», PERO HABERLAS OLVIDADO COMO SE OLVIDA TODO AQUELLO QUE SABEMOS BIEN.* NO HACER DE LA MASTURBACION UN SUSTITUTO DE LA RELACION.* NO HACER DE LA RELACION UN SUSTITUTO DE LA MASTURBACION.* HACER UN LUGAR EN LA CAMA PARA EL HUMOR Y LA TERNURA.* PROBAR HACER EL AMOR PARA CONOCERSE, PERO TAMBIEN PROBAR A CONOCERSE PARA HACER EL AMOR.* OLVIDAR PARA SIEMPRE LAS INHIBICIONES Y LOS RECORDS.* NEGARSE A ACEPTAR CUALQUIER TIPO DE ETIQUETA, CLASIFICACION O CALIFICACION.* DESTRUIR TODO MODELO DE BELLEZA.* HACER UNA POLITICA MILITANTE ANTI FAMILIA Y ANTI DEPENDENCIA. 1* PERDER EL MIEDO AL CAMBIO.* FOMENTAR Y DISFRUTAR LAS FANTASIAS, PERO NO CONFUNDIRLAS CON LA REALIDAD.* ACERCARNOS CADA VEZ MAS A UNA POSTURA DIONISIACA ANTE LA VIDA; ES DECIR, PAULATINAMENTE, DESTERRAR EL NO DE NUESTRO VOCABULARIO, CAMBIANDOLO POR UN «¿POR QUÉ NO?» AUTOR: EXTREM
1.-HACER UNA POLITICA MILITANTE ANTI FAMILIA Y ANTI DEPENDENCIA. ESTO NECESITA SER BIEN EXPLICADO NO SACAR CONCLUSIONES NATES DE TIEMPO, ES LA NECESIDAD DE REESTRUCTURAR EL MODELO TRADICIONAL DE FAMILIA Y ENTENDER QUE LA FORMA ACTUAL NO ES LA MEJOR NI LA UNICA POSIBILIDAD DE HACER FAMILIA
Los Jesuánicos buscamos el bien común y no hay mejor bien común que la sexualidad que incluye el sexo, nos fue dado por la naturaleza que viene de Dios Familia, el placer, la fusión de los cuerpos el auto-erotismo son realidades humanas a las que no les podemos dar la espalda.
Creemos y Confesamos confiados en Dios Familia, en la Diosa Madre, Madre de la sexualidad, el placer y la fecundidad que el Erotismo, el Auto-erotismo, el placer sexual, las relaciones antes del "matrimonio", las relaciones Heterosexuales, las relaciones Homosexuales, la Desnudez y la Anti-concepción no son Pecados. Es pues necesario liberarnos de los modelos que impiden el libre ejercicio de la Sexualidad.
Ojo no se confunda esto con promiscuidad, mercantilismo del sexo, volver objeto a la sexualidad, prostitución, genitalismo a secas, lujuria y lascivia
LA REPRESION SEXUAL ES RAIZ DE MUCHOS MALES.

1Corintios
ردحذفCapítulo 7
7:1 En cuanto a las cosas de que me escribisteis, bueno le sería al hombre no tocar mujer;
7:2 pero a causa de las fornicaciones, cada uno tenga su propia mujer, y cada una tenga su propio marido.
7:3 El marido cumpla con la mujer el deber conyugal, y asimismo la mujer con el marido.
7:4 La mujer no tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido; ni tampoco tiene el marido potestad sobre su propio cuerpo, sino la mujer.
7:5 No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración; y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia.
7:6 Mas esto digo por vía de concesión, no por mandamiento.
7:7 Quisiera más bien que todos los hombres fuesen como yo; pero cada uno tiene su propio don de Dios, uno a la verdad de un modo, y otro de otro.
7:8 Digo, pues, a los solteros y a las viudas, que bueno les fuera quedarse como yo;
7:9 pero si no tienen don de continencia, cásense, pues mejor es casarse que estarse quemando.
EN TODOS ESTOS VERSICULOS QUEDA MUY CLARO QUE NO ES CUESTION DE REPRESION, SI USTED ESTA CASADO NO HAY NINGUNA LIMINTANTE. COMO PUEDE VER EN EL VERSICULO 3 DICE QUE EL MARIDO CUMPLA CON SU MUJER EL DEBER CONYUGAL, Y ASI MISMO LA MUJER CON SU MARIDO. EN NINGUNA PARTE DICE QUE SOLO SE UNAN PARA CONCEBIR.
LA IGLESIA CATOLICA ES LA QUE HA VENIDO A DISTORSIONAR LA PALABRA POR HIPOCRESIA (1 TIMOTEO 4,2) Y PRINCIPALMENTE PARA QUITARSE LA RESPONSABILIDAD DE MANTENER LAS FAMILIAS DE LOS SACERDOTES. LO QUE HA VENIDO A PROVOCAR TODOS ESTOS PROBLEMAS DE PEDOFILIA EN TODO EL MUNDO.
USTED COMO GRAN CONOCEDOR DE LAS ESCRITURAS SABE QUE LOS SACERDOTES SE CASABAN; EJEMPLO: AARON (HERMANO DE MOISES)-ANTIGUO TESTAMENTO- Y ZACARIAS (PADRE DE JUAN EL BAUTISTA)-NUEVO TESTAMENTO-.
ASI QUE USTED NO PUEDE DECIR QUE DIOS ES EL DIOS DE LA REPRESION SEXUAL. ESO SE LO PUEDE ADJUDICAR AL VATICANO QUE PONEN A LAS PERSONAS A VIOLAR LOS ESTATUTOS DE DIOS INCITANTDO A LA IDOLATRIA, A LAS REPETICIONES VANAS, A VENERAR A MARIA CUANDO DICE LA PALABRA QUE HAY UN SOLO MEDIADOR ENTRE DIOS Y LOS HOMBRES (Y ELLOS CANONIZANDO E INVENTANDO CADA DIA MAS "SANTOS") Y LUEGO TIENEN LAS HAGALLAS DE AUTO LLAMARSE IGLESIA VERDADERA.
USTED DICE EN OTRO ARTICULO QUE ERA PASTOR, PERO PARECE QUE REALMENTE DE CORAZON NUNCA LO FUE Y ¿DE DONDE RAYO SALIO SU DIOS FAMILIA?.
TAMBIEN ME HA PASADO POR LA MENTE EL PORQUE EL QUE NO QUIERA OBEDECER A DIOS, CUANDO MUERA SIMPLEMENTE PERMANEZCA MUERTO; PERO RESULTA QUE DIOS ES DIOS DE JUSTICIA, ES SOBERANO. COMO DICE EN ISAIAS 55:8 Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová.
55:9 Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.
ASI QUE SI TU SOBERBIA NO TE DEJA ENTENDERLO TIENES Y VAS A TENER MUCHOS PROBLEMAS. TE ESTAS DEJANDO USAR POR LAS TINIEBLAS.
MI MADRE FALLECIO HACE CASI TRES SEMANAS Y ME SENTI MUY DEFRAUDADA POR UNOS DIAS, PORQUE ORE, AYUNE Y LLORE PARA QUE ELLA SE SANARA Y NO ME FUE CONCEDIDO, PERO EL SEÑOR TIENE ALGUN PROPOSITO PARA MI VIDA Y EL ES EL QUE SABE.
que pena señora la muerte de su madre pero DIos no tiene la responsabilidad de sanarla...ni la responsabilidad de su muerte la naturaleza es clara en sus leyes...por otra parte yo no me aferro a la Biblia pues yo se que no es la Palabra de Dios de manera que me juzga como si yo tuviera que aferrarme a ella. El Dios del antiguo testamento claro que desvirtúa la sexualidad la reprime...y eso se hace por medio de la ley...pues donde no hay ley no hay represión de nada...saludos
ردحذفEl haber sido pastor, no te significaba la salvación, por lo que veo que su frustración ha sido tan alta, que te has volteado contra Dios, y has entrado en un mundo de tinieblas, que vas a lamentar mucho, la Salvación se logra por Gracia ( ser agradable a Dios ) y esa Gracia la conseguimos por Fortalecimiento de nuestra Fe, y esa Fe la fortalecemos por la Palabra, ósea la Verdad, que es la palabra de Dios en la Biblia. Tener tanto años como evangélico, sin gracia ni Fe, lo llevo a nada. Ahora ha caído en las garras de satanas ( con minúscula ) que estoy seguro que el día en que usted este entre la vida y la muerte, suplicara a Dios por su perdón. Orare por Usted. Si estuviera tan convencido de su falsa doctrina, no estaría ocultando su identidad como anónimo
ردحذف